Quería hablaros de vuelta de las vacaciones.
Pero mi hermana me acaba de llamar.
M está en el Cielo desde ayer.
Así que ahora tengo varias cosas en la cabeza, pero no mis vacaciones.
Como os decía en mi primer post, ese hasta luego, nunca acabamos de digerirlo. Es como si no asumieramos (aunque vivamos sin hacerlo) que nuestra vida está hecha para Algo Más.
Necesito hablar con mamá.
Otro día os cuento.
lunes, agosto 20, 2007
jueves, junio 14, 2007
m
M tiene 34 ó 35 años. Es risueña, servicial, alegre, simpática, bondadosa e inteligente. Tiene estilo y da gusto mirarla.
M da buenos consejos, ayuda, escucha y quiere a quienes más quieres.
M reza todos los días el rosario desde hace años, y al salir de Misa cada día, siempre está contenta.
M es un ejemplo en su trabajo por estas y muchas otras virtudes, que quizá me quede sin conocer.
M es guapa, y hay algo que hace interesante su rostro; ese aire de genio despistado pero jovial con quien quisieras ir a tomar un café.
M ha recibido hoy la Extrema Unión. Hace sólo unas semanas hacía planes para después, como yo los hago.
M vive como si la Extrema Unción fuera una sesión de peluquería. La recibes para estar más guapa Allí a donde te esperan.
Yo todo eso lo sé. Lo he aprendido de niña y hoy creo firmemente en ello. Pero como os decía hace tiempo, nunca parece que estemos preparados para dejar esto, para dejar nuestras pequeñas manías, para olvidar nuestros pequeños enfados, para no retrasar lo más importante. Iba en el coche conduciendo de vuelta a casa, y miraba el rostro de los conductores a mi lado, como si no fueran conscientes de la vida... aproximadamente como yo iría probablemente esta mañana al conducir hacia el trabajo, cuando no sabía lo de M.
Muchas veces, lo reconozco, le doy gracias a Dios por tantísimas cosas maravillosas que me ha dado, mi familia, mi novio, vosotros... pero hoy me siento como si lo hiciera poco.
Yo creo en el Cielo. No se cómo es. Lo imagino como un sitio en el que todo amor es posible y la única inquietud es anhelar que la Eternidad no acabe nunca para estar siempre cerca de Quien amas y de todos los demás, y para amar a los que incluso no conocemos aún. No voy a revelarme contra el final del proyecto, porque a decir verdad, un proyecto sin final viene a ser lo mismo que un proyecto inacabado. Es la guinda del pastel.
Pero quisiera estar con M, abrazarla, decirlque que no se sienta sola , y que no tenga miedo.
Mi hermana dice que aún no está todo perdido, que puede vencer el cáncer.
Yo voy a rezar por ello, y os pido a vosotros que lo hagáis también.
gracias, millones de gracias.
M da buenos consejos, ayuda, escucha y quiere a quienes más quieres.
M reza todos los días el rosario desde hace años, y al salir de Misa cada día, siempre está contenta.
M es un ejemplo en su trabajo por estas y muchas otras virtudes, que quizá me quede sin conocer.
M es guapa, y hay algo que hace interesante su rostro; ese aire de genio despistado pero jovial con quien quisieras ir a tomar un café.
M ha recibido hoy la Extrema Unión. Hace sólo unas semanas hacía planes para después, como yo los hago.
M vive como si la Extrema Unción fuera una sesión de peluquería. La recibes para estar más guapa Allí a donde te esperan.
Yo todo eso lo sé. Lo he aprendido de niña y hoy creo firmemente en ello. Pero como os decía hace tiempo, nunca parece que estemos preparados para dejar esto, para dejar nuestras pequeñas manías, para olvidar nuestros pequeños enfados, para no retrasar lo más importante. Iba en el coche conduciendo de vuelta a casa, y miraba el rostro de los conductores a mi lado, como si no fueran conscientes de la vida... aproximadamente como yo iría probablemente esta mañana al conducir hacia el trabajo, cuando no sabía lo de M.
Muchas veces, lo reconozco, le doy gracias a Dios por tantísimas cosas maravillosas que me ha dado, mi familia, mi novio, vosotros... pero hoy me siento como si lo hiciera poco.
Yo creo en el Cielo. No se cómo es. Lo imagino como un sitio en el que todo amor es posible y la única inquietud es anhelar que la Eternidad no acabe nunca para estar siempre cerca de Quien amas y de todos los demás, y para amar a los que incluso no conocemos aún. No voy a revelarme contra el final del proyecto, porque a decir verdad, un proyecto sin final viene a ser lo mismo que un proyecto inacabado. Es la guinda del pastel.
Pero quisiera estar con M, abrazarla, decirlque que no se sienta sola , y que no tenga miedo.
Mi hermana dice que aún no está todo perdido, que puede vencer el cáncer.
Yo voy a rezar por ello, y os pido a vosotros que lo hagáis también.
gracias, millones de gracias.
martes, abril 17, 2007
VERGÜENZA DEBERÍA DARME
Bueno, voy a arrancarle unos minutos a mi reloj para desempolvar el blog... que vergüenza debería darme.
No es que no tenga tiempo. Lo tengo, pero lo he estado invirtiendo en otras cosas y sobre todo, en otras personas que me han cogido el corazón.
En cuanto a las cosas, no es mas que trabajo. Ahora ya sólo acabo a las 22 una vez a la semana ;-), y por mucho que os escandalicéis he de deciros que tenéis que estar orgullosos de mi, porque al menos ya casi nunca trabajo en casa ;-).
Confirmado: cuanto más trabajas, más trabajo hay.
Bueno, la idea era sólo desempolvar el blog. Y de paso, os cuento lo que me ha pasado hoy en misa de 8. Tenía unos 35 años. Estaba sereno, como si fuera consciente del pasar del tiempo, como si fuera consciente de su vida, que no es poco. No miraba hacia el suelo como hacemos cuando tenemos muchas cosas en las que pensar. No era retrasado. Sólo tetrapléjico.
Al mirarle podías descansar en él. Estaba lleno de serenidad, de paz. Era como si estuviera diciendo: - que ya lo sé, que no puedo moverme. Pero tengo un corazón que no deja de latir y que me hace sentir que estoy en el mundo y aunque pueda resultar extraño, me siento útil y afortunado.
Yo cerré los ojos y traté de imaginar el día a día de aquel muchacho. No podía. Pero de repente todos mis pequeños problemas se hicieron aún más pequeños, no porque los suyos parecieran más grandes, si no porque me costaba mirarle y no considerarlos así, darles sin más su justa medida. Le di gracias a Dios por poder jugar al paddel, por poder abrazar a mi madre y a mi novio, por poder ir a comprar regalos, por poder ir a trabajar cada día, por no tener que molestar a nadie para ir cuarto de baño, por un montón de cosas que estoy acostumbrada a asumir como si el mundo me las debiera por haber nacido.
No es que no tenga tiempo. Lo tengo, pero lo he estado invirtiendo en otras cosas y sobre todo, en otras personas que me han cogido el corazón.
En cuanto a las cosas, no es mas que trabajo. Ahora ya sólo acabo a las 22 una vez a la semana ;-), y por mucho que os escandalicéis he de deciros que tenéis que estar orgullosos de mi, porque al menos ya casi nunca trabajo en casa ;-).
Confirmado: cuanto más trabajas, más trabajo hay.
Bueno, la idea era sólo desempolvar el blog. Y de paso, os cuento lo que me ha pasado hoy en misa de 8. Tenía unos 35 años. Estaba sereno, como si fuera consciente del pasar del tiempo, como si fuera consciente de su vida, que no es poco. No miraba hacia el suelo como hacemos cuando tenemos muchas cosas en las que pensar. No era retrasado. Sólo tetrapléjico.
Al mirarle podías descansar en él. Estaba lleno de serenidad, de paz. Era como si estuviera diciendo: - que ya lo sé, que no puedo moverme. Pero tengo un corazón que no deja de latir y que me hace sentir que estoy en el mundo y aunque pueda resultar extraño, me siento útil y afortunado.
Yo cerré los ojos y traté de imaginar el día a día de aquel muchacho. No podía. Pero de repente todos mis pequeños problemas se hicieron aún más pequeños, no porque los suyos parecieran más grandes, si no porque me costaba mirarle y no considerarlos así, darles sin más su justa medida. Le di gracias a Dios por poder jugar al paddel, por poder abrazar a mi madre y a mi novio, por poder ir a comprar regalos, por poder ir a trabajar cada día, por no tener que molestar a nadie para ir cuarto de baño, por un montón de cosas que estoy acostumbrada a asumir como si el mundo me las debiera por haber nacido.
viernes, diciembre 08, 2006
ES NAVIDAD!
Sin pretensiones de originalidad, me adentro a desempolvar mi blog, que con el nuevo trabajo me pide cariños a los que uraña, le digo “hoy no, mañana”, para escribir un par de líneas sobre esta época del año.
Una laringitis ha saboteado mis anhelos de “puente con encanto”, así que me he decidido por la lavadora, el orden de misteriosos cajones recónditos que guardaban cosas que ya ni recordaba, buena compañía y paseos sin mirar el reloj por el centro y por la playa. Ah!, y buen cine, que por estos días, hay donde elegir.
Por abrumador que parezca, es el Corte Inglés habitualmente quien nos recuerda que llega la Navidad.
Para mi, que he vivido tantas preparaciones navideñas lejos de casa, y a la que tantas veces han tarareado la canción del anuncio – vuelve, a casa vuelve… - esta Navidad llega con una inusual parsimonia afectiva, porque todos los que quiero, o su mayoría, están a 400 km a la redonda. Distancias en cualquier caso todas ellas superables con algo de ganas y un coche con la revisión pasada. Los amigos de Mexico, Irlanda, Turkía, Francia, Japón etc, tendrán que conformarse con un Christmas y unas oraciones, pero mal que me pese, te acostumbras a determinadas distancias que antaño creí insuperables.
Romántica de mí, sigo enviando decenas de Christmas, revelándome a la ciencia – demasiado abuso de ella – al menos en estas fechas. Muchos de vosotros, queridos de mi alma, recibiréis una tarjeta de las que no pone “Feliz Navidad y Feliz año nuevo” en un garabato apresurado. Cuando las recibáis – perdonadme… es posible que no llegue a todos… - al menos puedo deciros, que os habré tenido unos instantes en mi corazón, y pensaré personalísimamente en las circunstancias de vuestra vida, e intentaré, - lo sé, sin lograrlo – meterme en vuestro corazón. Si no lo consigo, … es el Alzheimer y mi torpeza ;-).
Yo aprovecho para estas cosas la Navidad; para hacer cosas que no hago en otro momento del año. Una vez, en un restaurante, entre risas y palabrotas, aquel hombre de negocios mascullaba que no sabía “qué coño” pasaba en Navidad, pero algo tenía que ver que “ese Enano naciera de nuevo para que de repente hasta los más capullos se hagan preguntas que no se hacen en ningún otro momento del año”.
La gente dice que la Navidad no es lo que era. Es falso. La Navidad sigue siendo lo que es. Como alguien dijo “que no lo percibas, que no lo veas, no significa que no exista”. Para mi es el cumpleaños del Niño Dios, y os aseguro que lo celebro por todo lo alto, desde lo más profundo de mi corazón hasta cualquier detalle en casa, con mi familia o con vosotros, amigos de mi alma.
Como decía aquel hombre de negocios, yo tampoco se “qué coño” pasa en Navidad. Pero hay algo que se queda en el aire y que no sé describir. En mi casa, habiendo corazones para todos los gustos, más o menos cerca de Belén – más o menos lejos … - pasa algo especial. En muchos de mis amigos también. En el Corte Inglés también, pero nada tiene que ver con ese perfume que se queda en el aire y que lo impregna todo. No se lo que es. Soy incapaz de explicarlo. Pero sea lo que sea, para beleneros y no beleneros, para los de Misa del Gallo y para los de Papa Noel, para todos, creo que compensa aprovecharlo, hasta volvernos locos y llenarlo de nuestra propia magia. Tan sólo porque es Navidad.
Tenemos una excusa que tiñe de ternura nuestros anhelos, para comprar unos sellos y sorprender a alguien, para reconciliar posturas o guerras, para mirar más a los ojos, para preguntar más a menudo Cómo estás? o Eres feliz?, o para no preguntar nada y comprar una tontería o llevar bombones al trabajo o llamar por teléfono.
Es cierto que hacer esto en cualquier época del año sería estupendo, pero no nos engañemos. En cualquier época del año se trabajan 60 horas y no pensamos en la Navidad, y por inexplicable que parezca, no hay “esa cosa” en el ambiente.
En Navidad sonreímos más y lloramos más. Y tampoco sé porqué es. Sé que algunas ausencias se hacen patentes, mucho más patentes. Son ausentes presencias, que nos dejan sin aliento. Y que tampoco soy capaz de explicar, o no me atrevo hoy. Algunas de las vuestras las conozco, y no se qué decir. Si acaso, hay que recordar Navidades anteriores con agradecimiento, y sonreír por éstas que la vida nos regala.
No tengo argumentos científicos para demostraros que en Navidad hay algo en la calle y en el alma. Sólo se que está ahí.
Yo, voy a sacar lo mejor de ello, y voy a intentar pasar más tiempo con vosotros. Así que si os llamo para cenar o para un café, no me pongáis excusas! ES NAVIDAD!!!!!
Una laringitis ha saboteado mis anhelos de “puente con encanto”, así que me he decidido por la lavadora, el orden de misteriosos cajones recónditos que guardaban cosas que ya ni recordaba, buena compañía y paseos sin mirar el reloj por el centro y por la playa. Ah!, y buen cine, que por estos días, hay donde elegir.
Por abrumador que parezca, es el Corte Inglés habitualmente quien nos recuerda que llega la Navidad.
Para mi, que he vivido tantas preparaciones navideñas lejos de casa, y a la que tantas veces han tarareado la canción del anuncio – vuelve, a casa vuelve… - esta Navidad llega con una inusual parsimonia afectiva, porque todos los que quiero, o su mayoría, están a 400 km a la redonda. Distancias en cualquier caso todas ellas superables con algo de ganas y un coche con la revisión pasada. Los amigos de Mexico, Irlanda, Turkía, Francia, Japón etc, tendrán que conformarse con un Christmas y unas oraciones, pero mal que me pese, te acostumbras a determinadas distancias que antaño creí insuperables.
Romántica de mí, sigo enviando decenas de Christmas, revelándome a la ciencia – demasiado abuso de ella – al menos en estas fechas. Muchos de vosotros, queridos de mi alma, recibiréis una tarjeta de las que no pone “Feliz Navidad y Feliz año nuevo” en un garabato apresurado. Cuando las recibáis – perdonadme… es posible que no llegue a todos… - al menos puedo deciros, que os habré tenido unos instantes en mi corazón, y pensaré personalísimamente en las circunstancias de vuestra vida, e intentaré, - lo sé, sin lograrlo – meterme en vuestro corazón. Si no lo consigo, … es el Alzheimer y mi torpeza ;-).
Yo aprovecho para estas cosas la Navidad; para hacer cosas que no hago en otro momento del año. Una vez, en un restaurante, entre risas y palabrotas, aquel hombre de negocios mascullaba que no sabía “qué coño” pasaba en Navidad, pero algo tenía que ver que “ese Enano naciera de nuevo para que de repente hasta los más capullos se hagan preguntas que no se hacen en ningún otro momento del año”.
La gente dice que la Navidad no es lo que era. Es falso. La Navidad sigue siendo lo que es. Como alguien dijo “que no lo percibas, que no lo veas, no significa que no exista”. Para mi es el cumpleaños del Niño Dios, y os aseguro que lo celebro por todo lo alto, desde lo más profundo de mi corazón hasta cualquier detalle en casa, con mi familia o con vosotros, amigos de mi alma.
Como decía aquel hombre de negocios, yo tampoco se “qué coño” pasa en Navidad. Pero hay algo que se queda en el aire y que no sé describir. En mi casa, habiendo corazones para todos los gustos, más o menos cerca de Belén – más o menos lejos … - pasa algo especial. En muchos de mis amigos también. En el Corte Inglés también, pero nada tiene que ver con ese perfume que se queda en el aire y que lo impregna todo. No se lo que es. Soy incapaz de explicarlo. Pero sea lo que sea, para beleneros y no beleneros, para los de Misa del Gallo y para los de Papa Noel, para todos, creo que compensa aprovecharlo, hasta volvernos locos y llenarlo de nuestra propia magia. Tan sólo porque es Navidad.
Tenemos una excusa que tiñe de ternura nuestros anhelos, para comprar unos sellos y sorprender a alguien, para reconciliar posturas o guerras, para mirar más a los ojos, para preguntar más a menudo Cómo estás? o Eres feliz?, o para no preguntar nada y comprar una tontería o llevar bombones al trabajo o llamar por teléfono.
Es cierto que hacer esto en cualquier época del año sería estupendo, pero no nos engañemos. En cualquier época del año se trabajan 60 horas y no pensamos en la Navidad, y por inexplicable que parezca, no hay “esa cosa” en el ambiente.
En Navidad sonreímos más y lloramos más. Y tampoco sé porqué es. Sé que algunas ausencias se hacen patentes, mucho más patentes. Son ausentes presencias, que nos dejan sin aliento. Y que tampoco soy capaz de explicar, o no me atrevo hoy. Algunas de las vuestras las conozco, y no se qué decir. Si acaso, hay que recordar Navidades anteriores con agradecimiento, y sonreír por éstas que la vida nos regala.
No tengo argumentos científicos para demostraros que en Navidad hay algo en la calle y en el alma. Sólo se que está ahí.
Yo, voy a sacar lo mejor de ello, y voy a intentar pasar más tiempo con vosotros. Así que si os llamo para cenar o para un café, no me pongáis excusas! ES NAVIDAD!!!!!
miércoles, noviembre 08, 2006
un año más
Casi ha pasado una semana, fffff...
Lo especial, en este cumpleaños, habéis sido, como siempre, vosotros. Gracias por acordaros, por acordaros los que os acordais siempre, y los que os acordais solo en estas fechas. Gracias a J, que fue el primero en darme los buenos días: "feliz cumpleaños!!!". Es lo mejor que te puede pasar, nada más te has levantado, cuando después de los 30, te das cuenta de que por mucho que intentes mantener el corazón niño y confiado, los años, van pasando, es esta maravillosa aventura que es vivir.
Gracias a Es y a MªJ, y a F, que después de 25 años, ahí sigue, fiel a nuestra cita, cada 2 de noviembre; y a D, que sorpresivamente apareció en mi móvil para mandarme una sonrisa y a D y M, que cansados de mi contestador, me cantaron a coro un "cumpleaños feliz" que se quedó grabado, arrancandome un buen puñado de risas. Gracias a E, que me ha prometido regalarme una cena esta semana, o en fin, la que viene, que la "vida es muy rica" como dice M.
Gracias a CH, que después de tantos meses, bingo!, apareció para recordarme que los años pasan, y él se acuerda de que pasan también para mi - te lo prometo, te llamo esta semana! -
Gracias a la insistencia de I, que pasamos el día dejandonos mensajes en el buzón, porque I no se conforma con recordarme que se acuerda. I necesita transmitir un pedazo de su corazón, y cantarmelo con su voz de princesa.
A me llamó para hacerme ver, que la familia, está ahí a las duras y a estas maduras, y para preguntarme si quería A o B de regalo!. Tan eficaz como siempre ;-).
Bibi, - de ella, me atrevo a hablaros sin tapujos, porque cuando tienes un tesoro, solo anhelas compartirlo con todos - me regaló un día más sus amores dulces, tan de cada día, tan de siempre. A pesar de que ella también cumple años, lo más importante de su día, era el mío. Así ama Bibi, o Cachito, como sabeis que desde hace años llamo a mi regalo en esta vida, mi hermanita melliza.
Gracias muy especialmente a A, y a sus rosas sinceras que parecían avariciosas al acercarse a mi, gracias por todas las cosas que me dices en ellas, por la sorpresa, y por sacarme los colores en el trabajo!.
Gracias a papá, que este año llamó presuroso para recordarme que sigo siendo su niña, a pesar de intentar vivir como "una mayor" ;-).
Gracias a M y a M, que mandaron besos desde el Manzanares, a MªJo, que fidelísima en medio de una incómoda agenda, intentó tantas veces hablarme para echar unas risas, y sobre todo, para decirme que sigue ahí, y que le debo un café desde hace meses.
Gracias a B y a P, que me dejasteis celebrarlo con vosotras. Hacía tantos años que no cenabamos las tres juntas... gracias.
Gracias a P, y a M, ya F y a S, y los que me dejo, que se me leeis ahora... Hicisteis de este cumpleaños en mitad de una semana cualquiera del transcurso de la Humanidad un día feliz y especial para mi. El mejor regalo en este día para mi es saberos ahí, tan cerca, tan cerca.
Y ahora, madre, perdóname por desnudar ante mis amigos el mensaje que, a duras penas, conseguiste mandarnos recién amanecida la mañana a Bibi y a mi:
Fue a las 10:30 cuando nacisteis en la noche. En aquellos tiempos todo era muy dificil, quizá tambén por mi juventud. Bendigo el día en que vinisteis a la vida. Dios me ha concedido el mayor regalo y el mayor tesoro, vosotras, mis nenas del alma. Gracias por ser como sois. Con todo mi amor, mamá.
Lo que más le costó no fué atinar con las teclas de su móvil, que lo suyo le costaría!, si no, no llamarnos para no molestranos, pues nos sabía en el trabajo. Bibi y yo, entre nuestros papeles y llamadas, nos restregábamos los ojos que, borrosos, habrían querido pasearse todo el día sobre las letras de mamá, y abrazarla fuerte. Ella sabe porqué escribía lo que escribió. Nosotras, sólo podemos tener la osadía de contemplar el amor de una madre que ama como la nuestra.
Como os decía el otro día, en aquella Eternidad pienso que todo amor y belleza, es posible. Pienso que Allí, el amor será como el mamá, por lo menos!. No se cómo lo hace. Nos recuerda nuestros fallos, nos corrige, y a la vez, sabe hacernos sentir como una joya irrepetible; su vida, el primor de sus cuidados, daría cien mil vueltas a cualquier libro de "autoestima". Se bien que es en la familia donde está la cuna de todo amor, donde se fraguan y contruyen las personitas en las que algún día nos convertimos. Se bien, que es ahí donde "se educa para la felicidad".
Se me ocurre, que si desde niños en el colegio y en la Facultad nos hablaran menos de matemáticas y más de la familia, al cabo de los años, entenderíamos mejor para qué sirven las matemáticas y para qué la familia, y a qué compensa dedicar un mayor esfuerzo. Aunque estoy de acuerdo en que la lección magistral, se ha de dar en casa. Anyway, faltan Humanidades en las
aulas que ayuden a considerar a los jóvenes en qué quieren convertirse, más allá de quién pagará nuestra nómina.
Eso es tema para otro día. Pasa la medianoche, y hace solo un par de horas que he llegado de trabajar... tendré que hacer mi penitencia por ello. Hoy, pasé menos tiempo con Bibi, que al llegar casa, y ver mis ojos cansados, me ha preparado mientras yo hablaba con papá una cena de hamburguesas de cariño y ensalada de besos.
Por si no os lo he dicho, GRACIAS!!!!!
Lo especial, en este cumpleaños, habéis sido, como siempre, vosotros. Gracias por acordaros, por acordaros los que os acordais siempre, y los que os acordais solo en estas fechas. Gracias a J, que fue el primero en darme los buenos días: "feliz cumpleaños!!!". Es lo mejor que te puede pasar, nada más te has levantado, cuando después de los 30, te das cuenta de que por mucho que intentes mantener el corazón niño y confiado, los años, van pasando, es esta maravillosa aventura que es vivir.
Gracias a Es y a MªJ, y a F, que después de 25 años, ahí sigue, fiel a nuestra cita, cada 2 de noviembre; y a D, que sorpresivamente apareció en mi móvil para mandarme una sonrisa y a D y M, que cansados de mi contestador, me cantaron a coro un "cumpleaños feliz" que se quedó grabado, arrancandome un buen puñado de risas. Gracias a E, que me ha prometido regalarme una cena esta semana, o en fin, la que viene, que la "vida es muy rica" como dice M.
Gracias a CH, que después de tantos meses, bingo!, apareció para recordarme que los años pasan, y él se acuerda de que pasan también para mi - te lo prometo, te llamo esta semana! -
Gracias a la insistencia de I, que pasamos el día dejandonos mensajes en el buzón, porque I no se conforma con recordarme que se acuerda. I necesita transmitir un pedazo de su corazón, y cantarmelo con su voz de princesa.
A me llamó para hacerme ver, que la familia, está ahí a las duras y a estas maduras, y para preguntarme si quería A o B de regalo!. Tan eficaz como siempre ;-).
Bibi, - de ella, me atrevo a hablaros sin tapujos, porque cuando tienes un tesoro, solo anhelas compartirlo con todos - me regaló un día más sus amores dulces, tan de cada día, tan de siempre. A pesar de que ella también cumple años, lo más importante de su día, era el mío. Así ama Bibi, o Cachito, como sabeis que desde hace años llamo a mi regalo en esta vida, mi hermanita melliza.
Gracias muy especialmente a A, y a sus rosas sinceras que parecían avariciosas al acercarse a mi, gracias por todas las cosas que me dices en ellas, por la sorpresa, y por sacarme los colores en el trabajo!.
Gracias a papá, que este año llamó presuroso para recordarme que sigo siendo su niña, a pesar de intentar vivir como "una mayor" ;-).
Gracias a M y a M, que mandaron besos desde el Manzanares, a MªJo, que fidelísima en medio de una incómoda agenda, intentó tantas veces hablarme para echar unas risas, y sobre todo, para decirme que sigue ahí, y que le debo un café desde hace meses.
Gracias a B y a P, que me dejasteis celebrarlo con vosotras. Hacía tantos años que no cenabamos las tres juntas... gracias.
Gracias a P, y a M, ya F y a S, y los que me dejo, que se me leeis ahora... Hicisteis de este cumpleaños en mitad de una semana cualquiera del transcurso de la Humanidad un día feliz y especial para mi. El mejor regalo en este día para mi es saberos ahí, tan cerca, tan cerca.
Y ahora, madre, perdóname por desnudar ante mis amigos el mensaje que, a duras penas, conseguiste mandarnos recién amanecida la mañana a Bibi y a mi:
Fue a las 10:30 cuando nacisteis en la noche. En aquellos tiempos todo era muy dificil, quizá tambén por mi juventud. Bendigo el día en que vinisteis a la vida. Dios me ha concedido el mayor regalo y el mayor tesoro, vosotras, mis nenas del alma. Gracias por ser como sois. Con todo mi amor, mamá.
Lo que más le costó no fué atinar con las teclas de su móvil, que lo suyo le costaría!, si no, no llamarnos para no molestranos, pues nos sabía en el trabajo. Bibi y yo, entre nuestros papeles y llamadas, nos restregábamos los ojos que, borrosos, habrían querido pasearse todo el día sobre las letras de mamá, y abrazarla fuerte. Ella sabe porqué escribía lo que escribió. Nosotras, sólo podemos tener la osadía de contemplar el amor de una madre que ama como la nuestra.
Como os decía el otro día, en aquella Eternidad pienso que todo amor y belleza, es posible. Pienso que Allí, el amor será como el mamá, por lo menos!. No se cómo lo hace. Nos recuerda nuestros fallos, nos corrige, y a la vez, sabe hacernos sentir como una joya irrepetible; su vida, el primor de sus cuidados, daría cien mil vueltas a cualquier libro de "autoestima". Se bien que es en la familia donde está la cuna de todo amor, donde se fraguan y contruyen las personitas en las que algún día nos convertimos. Se bien, que es ahí donde "se educa para la felicidad".
Se me ocurre, que si desde niños en el colegio y en la Facultad nos hablaran menos de matemáticas y más de la familia, al cabo de los años, entenderíamos mejor para qué sirven las matemáticas y para qué la familia, y a qué compensa dedicar un mayor esfuerzo. Aunque estoy de acuerdo en que la lección magistral, se ha de dar en casa. Anyway, faltan Humanidades en las
aulas que ayuden a considerar a los jóvenes en qué quieren convertirse, más allá de quién pagará nuestra nómina.
Eso es tema para otro día. Pasa la medianoche, y hace solo un par de horas que he llegado de trabajar... tendré que hacer mi penitencia por ello. Hoy, pasé menos tiempo con Bibi, que al llegar casa, y ver mis ojos cansados, me ha preparado mientras yo hablaba con papá una cena de hamburguesas de cariño y ensalada de besos.
Por si no os lo he dicho, GRACIAS!!!!!
miércoles, noviembre 01, 2006
PUNTO Y A PARTE
Ayer a O le costaba acabar las frases. Los puntos los ponían sus pulmones al tomar aire. Las comas, sus lágrimas al tratar de ser consciente de lo que estaba ocurriendo. ¿Cómo te asomas al mundo cuando te dicen que tu papá, cada día, te dice un poco "adiós"?.
A la madre de M le dió un pequeño trombo antes de ayer. Está bien. Hay que seguir mirando, pero ¿qué va a pasar?.
La hija de L se despidió del mundo sin haber siquiera tenido tiempo de aprender a decir "papá" o "mamá".
A pesar de estar a diario tan cerca del punto y a parte que está escrito en cada una de nuestras biografías, y de verlo cada día más o menos lejos a nuestro alrededor, ese punto y a parte sigue dejándonos sin aire cuando irrumpe en nuestras vidas como llevándose algo que nos pertenece. Y creo que es muy humando sentirlo así. Podría incluso darle una explicacion. Como Warren dice, la razón por la que sentimos que deberíamos vivir para siempre, es porque Dios ha puesto tal deseo en nuestro corazón.
Yo me río de mí misma cuando, al asomarme a tales consideraciones, me doy cuenta de cuán a menudo olvido que ésto es solo una brevísima etapa. No creo que haya que vivir pensando constantemente en que antes o después alguien va a despedirse, o que nosotros mismos lo haremos, pero lo que sí se, es que si nos paráramos más a menudo a pensar en tan evidente realidad, con toda seguridad viviríamos de otra manera, y sin duda, amaríamos de otro modo.
¿Y qué viene después?. No lo sé. Aquello en lo que creo habla de una Eternidad en la que todo amor y belleza es posible.
No se cómo será la Eternidad. Pero hay algo en mi alma que me dice que existe con la misma realidad de mi amor por mi hermana, por ejemplo. Pensar que todo puede acabase, sin más, después un traspiés al salir de la ducha me parece de locos. No es que necesite recordármelo, es que me parece absurdo olvidarlo. No tendría sentido. Libres somos de decidir - como hacemos a veces - que lo que no tiene sentido, lo que mi cabeza no puede entender, sencillamente, no existe. Sin pretender Filosofía, Fromm dice que no hay nada más ancestral del ser humando que su necesidad de trascenderse en algo más grande que él mismo. ¿Y de dónde nos viene esa necesidad?.
Para V Frankl, se trata de contener de sentido la propia vida.
Si todo se acaba en una mera fórmula de espacio-tiempo, si todo hace puuummm! y sólo cuentan los 10, 20, 40 o 90 años de antes del puuummm! y después no hay nada, ¿qué o quién nos deja cara de tontos cuando llega el punto y a parte?. Voilá: esto ha sido mi vida, v=e/t. El tiempo es una relación entre la velocidad y el espacio recorrido!. Y ya está!. Todos a lo Newton!.
Es absurdo. Ya lo decía Einstein con su Relatividad; tanto el tiempo como el espacio son relativos E=mc2. Y dijo que ambos dependen del observador.
Mis disculpas a ambos físicos por manosear su física.
Ahora, sólo tenemos que elegir cómo observamos nuestro espacio, y nuestro tiempo, dónde acabamos con ellos y qué hacemos con ellos.
CS Lewis lo plasma de una hermosísima manera en su última página de las Crónicas de Narnia: "For us this is the end of all stories... But for them it was only the begining of the real story. All their life in this world... had only been the cover and the title page: now at last they were beginning Chapter One of the Great story, wich no one on earth has read, wich goes on forever and in which every chapter is better than the one before".
Por algún motivo, cuando el Creador le dió al start a este mundo increíble, decidió que ni Newton ni Einstein ni ningún otro de los grandes que nos ha prestado para hacer este mundo más hermoso, puedan descubrir la fórmula para hacernos comprender que todas y cada una de las circunstancias de nuestra pequeña y brevísima vida tienen un sentido y consecuencias exponenciales hoy y en la Eternidad.
Supongo que eso quería decir el escritor cuando hablaba de la humildad de la razón. Concluir que lo que no puedo demostrar o entender no existe, es repetir nuestro pataleo cuando de niños, el juguete dejaba defuncionar y no sabíamos porqué.
No se qué pensaría Einstein de sí mismo, de su pequeñez o de su grandeza. En algún sitio dejó escrito que la experiencia más bella que se puede tener es la del misterio y que aquel que jamás la ha experimentado se le antojaba, si no muerto, por lo menos ciego.
Supongo que lo más difícil es reconocer nuestra finitud y conciliarla con una infinitud que no hemos elegido, y que para mi, está ahí, tan cierta y tan real como las teclas de este ordenador. Con magistral humanidad Mitch Almbom ha insistido en sus libros en que todo lo que hacemos cuenta, y en que a pesar de que no entendamos el punto y a parte de cada vida, la propia y las ajenas, hay una dramática diferencia en tener en cuenta la esperanza; esperanza en todo lo que podemos hacer sin necesidad de irnos a Africa; esperanza en aquello en lo que podemos convertirnos; Esperanza en que esto, cuando acabe, de alguna manera, y aunque no podamos verlo, ni entenderlo, ni casi aceptarlo, no es más que un punto y parte, o como decía aquella muchacha, la guinda de un pastel.
Intentaré ser más frívola esta semana ;-)
Para los dormidos, mañana es mi cumpleaños!!!!!!!
Para los curiosos, no voy a decir cuántos cumplo ;-)
A la madre de M le dió un pequeño trombo antes de ayer. Está bien. Hay que seguir mirando, pero ¿qué va a pasar?.
La hija de L se despidió del mundo sin haber siquiera tenido tiempo de aprender a decir "papá" o "mamá".
A pesar de estar a diario tan cerca del punto y a parte que está escrito en cada una de nuestras biografías, y de verlo cada día más o menos lejos a nuestro alrededor, ese punto y a parte sigue dejándonos sin aire cuando irrumpe en nuestras vidas como llevándose algo que nos pertenece. Y creo que es muy humando sentirlo así. Podría incluso darle una explicacion. Como Warren dice, la razón por la que sentimos que deberíamos vivir para siempre, es porque Dios ha puesto tal deseo en nuestro corazón.
Yo me río de mí misma cuando, al asomarme a tales consideraciones, me doy cuenta de cuán a menudo olvido que ésto es solo una brevísima etapa. No creo que haya que vivir pensando constantemente en que antes o después alguien va a despedirse, o que nosotros mismos lo haremos, pero lo que sí se, es que si nos paráramos más a menudo a pensar en tan evidente realidad, con toda seguridad viviríamos de otra manera, y sin duda, amaríamos de otro modo.
¿Y qué viene después?. No lo sé. Aquello en lo que creo habla de una Eternidad en la que todo amor y belleza es posible.
No se cómo será la Eternidad. Pero hay algo en mi alma que me dice que existe con la misma realidad de mi amor por mi hermana, por ejemplo. Pensar que todo puede acabase, sin más, después un traspiés al salir de la ducha me parece de locos. No es que necesite recordármelo, es que me parece absurdo olvidarlo. No tendría sentido. Libres somos de decidir - como hacemos a veces - que lo que no tiene sentido, lo que mi cabeza no puede entender, sencillamente, no existe. Sin pretender Filosofía, Fromm dice que no hay nada más ancestral del ser humando que su necesidad de trascenderse en algo más grande que él mismo. ¿Y de dónde nos viene esa necesidad?.
Para V Frankl, se trata de contener de sentido la propia vida.
Si todo se acaba en una mera fórmula de espacio-tiempo, si todo hace puuummm! y sólo cuentan los 10, 20, 40 o 90 años de antes del puuummm! y después no hay nada, ¿qué o quién nos deja cara de tontos cuando llega el punto y a parte?. Voilá: esto ha sido mi vida, v=e/t. El tiempo es una relación entre la velocidad y el espacio recorrido!. Y ya está!. Todos a lo Newton!.
Es absurdo. Ya lo decía Einstein con su Relatividad; tanto el tiempo como el espacio son relativos E=mc2. Y dijo que ambos dependen del observador.
Mis disculpas a ambos físicos por manosear su física.
Ahora, sólo tenemos que elegir cómo observamos nuestro espacio, y nuestro tiempo, dónde acabamos con ellos y qué hacemos con ellos.
CS Lewis lo plasma de una hermosísima manera en su última página de las Crónicas de Narnia: "For us this is the end of all stories... But for them it was only the begining of the real story. All their life in this world... had only been the cover and the title page: now at last they were beginning Chapter One of the Great story, wich no one on earth has read, wich goes on forever and in which every chapter is better than the one before".
Por algún motivo, cuando el Creador le dió al start a este mundo increíble, decidió que ni Newton ni Einstein ni ningún otro de los grandes que nos ha prestado para hacer este mundo más hermoso, puedan descubrir la fórmula para hacernos comprender que todas y cada una de las circunstancias de nuestra pequeña y brevísima vida tienen un sentido y consecuencias exponenciales hoy y en la Eternidad.
Supongo que eso quería decir el escritor cuando hablaba de la humildad de la razón. Concluir que lo que no puedo demostrar o entender no existe, es repetir nuestro pataleo cuando de niños, el juguete dejaba defuncionar y no sabíamos porqué.
No se qué pensaría Einstein de sí mismo, de su pequeñez o de su grandeza. En algún sitio dejó escrito que la experiencia más bella que se puede tener es la del misterio y que aquel que jamás la ha experimentado se le antojaba, si no muerto, por lo menos ciego.
Supongo que lo más difícil es reconocer nuestra finitud y conciliarla con una infinitud que no hemos elegido, y que para mi, está ahí, tan cierta y tan real como las teclas de este ordenador. Con magistral humanidad Mitch Almbom ha insistido en sus libros en que todo lo que hacemos cuenta, y en que a pesar de que no entendamos el punto y a parte de cada vida, la propia y las ajenas, hay una dramática diferencia en tener en cuenta la esperanza; esperanza en todo lo que podemos hacer sin necesidad de irnos a Africa; esperanza en aquello en lo que podemos convertirnos; Esperanza en que esto, cuando acabe, de alguna manera, y aunque no podamos verlo, ni entenderlo, ni casi aceptarlo, no es más que un punto y parte, o como decía aquella muchacha, la guinda de un pastel.
Intentaré ser más frívola esta semana ;-)
Para los dormidos, mañana es mi cumpleaños!!!!!!!
Para los curiosos, no voy a decir cuántos cumplo ;-)
jueves, octubre 19, 2006
"NO TENGAIS MIEDO"
Ha pasado la primera semana. Todo es nuevo, nuevísimo. El uniforme, no lo he cambiado. Y por dentro sigo siendo yo. Intento no renunciar a esa parte de mi. Ojalá que no me acostumbre a verlos como simples compañeros de trabajo, si no como personas, cada una de ellas. Así me lo enseñaron allí de donde vengo.
Uno de esos tiburones que salen en los periódicos y en las revistas de alto Management, de traje gris, camisa blanca almidonada y mirada grave nos decía en una conferencia ante centenares de personas que un jefe, un responsable, un director... a veces tenía que ser como una máquina y olvidarse de "todo lo demás".
¿Qué querría decir?.
No voy a trabajar para hacer amigos. Os tengo a vosotros, y eso, no sólo es más de lo que esperaba. Es más de lo que merezco.
El trabajo es el trabajo. No somos máquinas ni hay que serlo aunque lo dijera aquel brillante hobre de negocios que conduce coches que yo sólo veré en las revistas de alta gama. Pues claro que hay que tomar decisiones, pues claro que hay que pedir cosas y exigir otras. Pero no somos máquinas, aunque a veces por miedo o coabrdía nos comportemos como tal.
De M aprendí a mirar a las personas a los ojos, a interrogarles el corazón y la cabeza, a intentar ponerme en su piel. Muchas veces no lo consigo por eso necesito hablar con ella de vez en cuando. Pero no olvido que para un MRP, un operario es un recurso. Para nosotros es una persona. Un MRP nunca podrá calcular el peso de una palabra desacertada o una crítica emitida con acidez. Una persona sí. Y podrá evaluar siempre las consecuencias de aquella crítica sobre el corazón del afectado.
No. No somos máquinas. Y como en las grandes escuelas las buenas empresas las hacen los buenos profesionales, no los buenos productos. Con buenos profesionales se hace más dinero porque se trabaja mejor. Las personas nos comunicamos. Las máquinas sólo transiten información. Comunicación. La comunicación nos hace "darnos cuenta". Las máquinas sólo procesan datos.
Una vez escuché de alguien que el principal problema de la comunicación en empresas, en familias, en relaciones... en cualquier sitio, era el miedo. A veces inventamos tantos tipos de miedo como excusas para llamar comunicación a cruzar unas palabras. Comunicación, comunicación, comunicación.
Unos minutos después de que Juan Pablo II fuera elegido, abrió las ventanas del balcón de su habitación y pronunció sus primeras palabras como Papa, palabras que se han quedado en el corazón de millones de personas: no tenais miedo, abrid las puertas del corazón a Cristo.
Para los que no creeis, no tengais miedo. Para los que me quereis, no dejeis que lo tenga. Para todos, abrid las puertas del corazón y de la cabeza, y trabajad con ambos. Creo que los primeros recompensados somos nosotros mismos y que la mejor paga de un trabajo bien hecho la recibe cada uno inmediatamente después de acabarlo.
No. No somos máquinas. Nadie sabe que los que tomamos decisiones, dentro o fuera de la oficina, decisiones de esas que tomamos con la mirada grave y segura, alguna vez, vamos luego a escondemos en el regazo de un amigo o una madre a llorarlas.
No. No somos máquinas. Y nos equivocamos mucho más. Pero hacemos una falta infinitamente mayor. Lo que tenemos en las manos es el mundo entero... me alucina: nos seguimos equivocando, y sigue funcionando ;-).
Gracias E por tus letras. Smuac!!!
Uno de esos tiburones que salen en los periódicos y en las revistas de alto Management, de traje gris, camisa blanca almidonada y mirada grave nos decía en una conferencia ante centenares de personas que un jefe, un responsable, un director... a veces tenía que ser como una máquina y olvidarse de "todo lo demás".
¿Qué querría decir?.
No voy a trabajar para hacer amigos. Os tengo a vosotros, y eso, no sólo es más de lo que esperaba. Es más de lo que merezco.
El trabajo es el trabajo. No somos máquinas ni hay que serlo aunque lo dijera aquel brillante hobre de negocios que conduce coches que yo sólo veré en las revistas de alta gama. Pues claro que hay que tomar decisiones, pues claro que hay que pedir cosas y exigir otras. Pero no somos máquinas, aunque a veces por miedo o coabrdía nos comportemos como tal.
De M aprendí a mirar a las personas a los ojos, a interrogarles el corazón y la cabeza, a intentar ponerme en su piel. Muchas veces no lo consigo por eso necesito hablar con ella de vez en cuando. Pero no olvido que para un MRP, un operario es un recurso. Para nosotros es una persona. Un MRP nunca podrá calcular el peso de una palabra desacertada o una crítica emitida con acidez. Una persona sí. Y podrá evaluar siempre las consecuencias de aquella crítica sobre el corazón del afectado.
No. No somos máquinas. Y como en las grandes escuelas las buenas empresas las hacen los buenos profesionales, no los buenos productos. Con buenos profesionales se hace más dinero porque se trabaja mejor. Las personas nos comunicamos. Las máquinas sólo transiten información. Comunicación. La comunicación nos hace "darnos cuenta". Las máquinas sólo procesan datos.
Una vez escuché de alguien que el principal problema de la comunicación en empresas, en familias, en relaciones... en cualquier sitio, era el miedo. A veces inventamos tantos tipos de miedo como excusas para llamar comunicación a cruzar unas palabras. Comunicación, comunicación, comunicación.
Unos minutos después de que Juan Pablo II fuera elegido, abrió las ventanas del balcón de su habitación y pronunció sus primeras palabras como Papa, palabras que se han quedado en el corazón de millones de personas: no tenais miedo, abrid las puertas del corazón a Cristo.
Para los que no creeis, no tengais miedo. Para los que me quereis, no dejeis que lo tenga. Para todos, abrid las puertas del corazón y de la cabeza, y trabajad con ambos. Creo que los primeros recompensados somos nosotros mismos y que la mejor paga de un trabajo bien hecho la recibe cada uno inmediatamente después de acabarlo.
No. No somos máquinas. Nadie sabe que los que tomamos decisiones, dentro o fuera de la oficina, decisiones de esas que tomamos con la mirada grave y segura, alguna vez, vamos luego a escondemos en el regazo de un amigo o una madre a llorarlas.
No. No somos máquinas. Y nos equivocamos mucho más. Pero hacemos una falta infinitamente mayor. Lo que tenemos en las manos es el mundo entero... me alucina: nos seguimos equivocando, y sigue funcionando ;-).
Gracias E por tus letras. Smuac!!!
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