Casi ha pasado una semana, fffff...
Lo especial, en este cumpleaños, habéis sido, como siempre, vosotros. Gracias por acordaros, por acordaros los que os acordais siempre, y los que os acordais solo en estas fechas. Gracias a J, que fue el primero en darme los buenos días: "feliz cumpleaños!!!". Es lo mejor que te puede pasar, nada más te has levantado, cuando después de los 30, te das cuenta de que por mucho que intentes mantener el corazón niño y confiado, los años, van pasando, es esta maravillosa aventura que es vivir.
Gracias a Es y a MªJ, y a F, que después de 25 años, ahí sigue, fiel a nuestra cita, cada 2 de noviembre; y a D, que sorpresivamente apareció en mi móvil para mandarme una sonrisa y a D y M, que cansados de mi contestador, me cantaron a coro un "cumpleaños feliz" que se quedó grabado, arrancandome un buen puñado de risas. Gracias a E, que me ha prometido regalarme una cena esta semana, o en fin, la que viene, que la "vida es muy rica" como dice M.
Gracias a CH, que después de tantos meses, bingo!, apareció para recordarme que los años pasan, y él se acuerda de que pasan también para mi - te lo prometo, te llamo esta semana! -
Gracias a la insistencia de I, que pasamos el día dejandonos mensajes en el buzón, porque I no se conforma con recordarme que se acuerda. I necesita transmitir un pedazo de su corazón, y cantarmelo con su voz de princesa.
A me llamó para hacerme ver, que la familia, está ahí a las duras y a estas maduras, y para preguntarme si quería A o B de regalo!. Tan eficaz como siempre ;-).
Bibi, - de ella, me atrevo a hablaros sin tapujos, porque cuando tienes un tesoro, solo anhelas compartirlo con todos - me regaló un día más sus amores dulces, tan de cada día, tan de siempre. A pesar de que ella también cumple años, lo más importante de su día, era el mío. Así ama Bibi, o Cachito, como sabeis que desde hace años llamo a mi regalo en esta vida, mi hermanita melliza.
Gracias muy especialmente a A, y a sus rosas sinceras que parecían avariciosas al acercarse a mi, gracias por todas las cosas que me dices en ellas, por la sorpresa, y por sacarme los colores en el trabajo!.
Gracias a papá, que este año llamó presuroso para recordarme que sigo siendo su niña, a pesar de intentar vivir como "una mayor" ;-).
Gracias a M y a M, que mandaron besos desde el Manzanares, a MªJo, que fidelísima en medio de una incómoda agenda, intentó tantas veces hablarme para echar unas risas, y sobre todo, para decirme que sigue ahí, y que le debo un café desde hace meses.
Gracias a B y a P, que me dejasteis celebrarlo con vosotras. Hacía tantos años que no cenabamos las tres juntas... gracias.
Gracias a P, y a M, ya F y a S, y los que me dejo, que se me leeis ahora... Hicisteis de este cumpleaños en mitad de una semana cualquiera del transcurso de la Humanidad un día feliz y especial para mi. El mejor regalo en este día para mi es saberos ahí, tan cerca, tan cerca.
Y ahora, madre, perdóname por desnudar ante mis amigos el mensaje que, a duras penas, conseguiste mandarnos recién amanecida la mañana a Bibi y a mi:
Fue a las 10:30 cuando nacisteis en la noche. En aquellos tiempos todo era muy dificil, quizá tambén por mi juventud. Bendigo el día en que vinisteis a la vida. Dios me ha concedido el mayor regalo y el mayor tesoro, vosotras, mis nenas del alma. Gracias por ser como sois. Con todo mi amor, mamá.
Lo que más le costó no fué atinar con las teclas de su móvil, que lo suyo le costaría!, si no, no llamarnos para no molestranos, pues nos sabía en el trabajo. Bibi y yo, entre nuestros papeles y llamadas, nos restregábamos los ojos que, borrosos, habrían querido pasearse todo el día sobre las letras de mamá, y abrazarla fuerte. Ella sabe porqué escribía lo que escribió. Nosotras, sólo podemos tener la osadía de contemplar el amor de una madre que ama como la nuestra.
Como os decía el otro día, en aquella Eternidad pienso que todo amor y belleza, es posible. Pienso que Allí, el amor será como el mamá, por lo menos!. No se cómo lo hace. Nos recuerda nuestros fallos, nos corrige, y a la vez, sabe hacernos sentir como una joya irrepetible; su vida, el primor de sus cuidados, daría cien mil vueltas a cualquier libro de "autoestima". Se bien que es en la familia donde está la cuna de todo amor, donde se fraguan y contruyen las personitas en las que algún día nos convertimos. Se bien, que es ahí donde "se educa para la felicidad".
Se me ocurre, que si desde niños en el colegio y en la Facultad nos hablaran menos de matemáticas y más de la familia, al cabo de los años, entenderíamos mejor para qué sirven las matemáticas y para qué la familia, y a qué compensa dedicar un mayor esfuerzo. Aunque estoy de acuerdo en que la lección magistral, se ha de dar en casa. Anyway, faltan Humanidades en las
aulas que ayuden a considerar a los jóvenes en qué quieren convertirse, más allá de quién pagará nuestra nómina.
Eso es tema para otro día. Pasa la medianoche, y hace solo un par de horas que he llegado de trabajar... tendré que hacer mi penitencia por ello. Hoy, pasé menos tiempo con Bibi, que al llegar casa, y ver mis ojos cansados, me ha preparado mientras yo hablaba con papá una cena de hamburguesas de cariño y ensalada de besos.
Por si no os lo he dicho, GRACIAS!!!!!
miércoles, noviembre 08, 2006
miércoles, noviembre 01, 2006
PUNTO Y A PARTE
Ayer a O le costaba acabar las frases. Los puntos los ponían sus pulmones al tomar aire. Las comas, sus lágrimas al tratar de ser consciente de lo que estaba ocurriendo. ¿Cómo te asomas al mundo cuando te dicen que tu papá, cada día, te dice un poco "adiós"?.
A la madre de M le dió un pequeño trombo antes de ayer. Está bien. Hay que seguir mirando, pero ¿qué va a pasar?.
La hija de L se despidió del mundo sin haber siquiera tenido tiempo de aprender a decir "papá" o "mamá".
A pesar de estar a diario tan cerca del punto y a parte que está escrito en cada una de nuestras biografías, y de verlo cada día más o menos lejos a nuestro alrededor, ese punto y a parte sigue dejándonos sin aire cuando irrumpe en nuestras vidas como llevándose algo que nos pertenece. Y creo que es muy humando sentirlo así. Podría incluso darle una explicacion. Como Warren dice, la razón por la que sentimos que deberíamos vivir para siempre, es porque Dios ha puesto tal deseo en nuestro corazón.
Yo me río de mí misma cuando, al asomarme a tales consideraciones, me doy cuenta de cuán a menudo olvido que ésto es solo una brevísima etapa. No creo que haya que vivir pensando constantemente en que antes o después alguien va a despedirse, o que nosotros mismos lo haremos, pero lo que sí se, es que si nos paráramos más a menudo a pensar en tan evidente realidad, con toda seguridad viviríamos de otra manera, y sin duda, amaríamos de otro modo.
¿Y qué viene después?. No lo sé. Aquello en lo que creo habla de una Eternidad en la que todo amor y belleza es posible.
No se cómo será la Eternidad. Pero hay algo en mi alma que me dice que existe con la misma realidad de mi amor por mi hermana, por ejemplo. Pensar que todo puede acabase, sin más, después un traspiés al salir de la ducha me parece de locos. No es que necesite recordármelo, es que me parece absurdo olvidarlo. No tendría sentido. Libres somos de decidir - como hacemos a veces - que lo que no tiene sentido, lo que mi cabeza no puede entender, sencillamente, no existe. Sin pretender Filosofía, Fromm dice que no hay nada más ancestral del ser humando que su necesidad de trascenderse en algo más grande que él mismo. ¿Y de dónde nos viene esa necesidad?.
Para V Frankl, se trata de contener de sentido la propia vida.
Si todo se acaba en una mera fórmula de espacio-tiempo, si todo hace puuummm! y sólo cuentan los 10, 20, 40 o 90 años de antes del puuummm! y después no hay nada, ¿qué o quién nos deja cara de tontos cuando llega el punto y a parte?. Voilá: esto ha sido mi vida, v=e/t. El tiempo es una relación entre la velocidad y el espacio recorrido!. Y ya está!. Todos a lo Newton!.
Es absurdo. Ya lo decía Einstein con su Relatividad; tanto el tiempo como el espacio son relativos E=mc2. Y dijo que ambos dependen del observador.
Mis disculpas a ambos físicos por manosear su física.
Ahora, sólo tenemos que elegir cómo observamos nuestro espacio, y nuestro tiempo, dónde acabamos con ellos y qué hacemos con ellos.
CS Lewis lo plasma de una hermosísima manera en su última página de las Crónicas de Narnia: "For us this is the end of all stories... But for them it was only the begining of the real story. All their life in this world... had only been the cover and the title page: now at last they were beginning Chapter One of the Great story, wich no one on earth has read, wich goes on forever and in which every chapter is better than the one before".
Por algún motivo, cuando el Creador le dió al start a este mundo increíble, decidió que ni Newton ni Einstein ni ningún otro de los grandes que nos ha prestado para hacer este mundo más hermoso, puedan descubrir la fórmula para hacernos comprender que todas y cada una de las circunstancias de nuestra pequeña y brevísima vida tienen un sentido y consecuencias exponenciales hoy y en la Eternidad.
Supongo que eso quería decir el escritor cuando hablaba de la humildad de la razón. Concluir que lo que no puedo demostrar o entender no existe, es repetir nuestro pataleo cuando de niños, el juguete dejaba defuncionar y no sabíamos porqué.
No se qué pensaría Einstein de sí mismo, de su pequeñez o de su grandeza. En algún sitio dejó escrito que la experiencia más bella que se puede tener es la del misterio y que aquel que jamás la ha experimentado se le antojaba, si no muerto, por lo menos ciego.
Supongo que lo más difícil es reconocer nuestra finitud y conciliarla con una infinitud que no hemos elegido, y que para mi, está ahí, tan cierta y tan real como las teclas de este ordenador. Con magistral humanidad Mitch Almbom ha insistido en sus libros en que todo lo que hacemos cuenta, y en que a pesar de que no entendamos el punto y a parte de cada vida, la propia y las ajenas, hay una dramática diferencia en tener en cuenta la esperanza; esperanza en todo lo que podemos hacer sin necesidad de irnos a Africa; esperanza en aquello en lo que podemos convertirnos; Esperanza en que esto, cuando acabe, de alguna manera, y aunque no podamos verlo, ni entenderlo, ni casi aceptarlo, no es más que un punto y parte, o como decía aquella muchacha, la guinda de un pastel.
Intentaré ser más frívola esta semana ;-)
Para los dormidos, mañana es mi cumpleaños!!!!!!!
Para los curiosos, no voy a decir cuántos cumplo ;-)
A la madre de M le dió un pequeño trombo antes de ayer. Está bien. Hay que seguir mirando, pero ¿qué va a pasar?.
La hija de L se despidió del mundo sin haber siquiera tenido tiempo de aprender a decir "papá" o "mamá".
A pesar de estar a diario tan cerca del punto y a parte que está escrito en cada una de nuestras biografías, y de verlo cada día más o menos lejos a nuestro alrededor, ese punto y a parte sigue dejándonos sin aire cuando irrumpe en nuestras vidas como llevándose algo que nos pertenece. Y creo que es muy humando sentirlo así. Podría incluso darle una explicacion. Como Warren dice, la razón por la que sentimos que deberíamos vivir para siempre, es porque Dios ha puesto tal deseo en nuestro corazón.
Yo me río de mí misma cuando, al asomarme a tales consideraciones, me doy cuenta de cuán a menudo olvido que ésto es solo una brevísima etapa. No creo que haya que vivir pensando constantemente en que antes o después alguien va a despedirse, o que nosotros mismos lo haremos, pero lo que sí se, es que si nos paráramos más a menudo a pensar en tan evidente realidad, con toda seguridad viviríamos de otra manera, y sin duda, amaríamos de otro modo.
¿Y qué viene después?. No lo sé. Aquello en lo que creo habla de una Eternidad en la que todo amor y belleza es posible.
No se cómo será la Eternidad. Pero hay algo en mi alma que me dice que existe con la misma realidad de mi amor por mi hermana, por ejemplo. Pensar que todo puede acabase, sin más, después un traspiés al salir de la ducha me parece de locos. No es que necesite recordármelo, es que me parece absurdo olvidarlo. No tendría sentido. Libres somos de decidir - como hacemos a veces - que lo que no tiene sentido, lo que mi cabeza no puede entender, sencillamente, no existe. Sin pretender Filosofía, Fromm dice que no hay nada más ancestral del ser humando que su necesidad de trascenderse en algo más grande que él mismo. ¿Y de dónde nos viene esa necesidad?.
Para V Frankl, se trata de contener de sentido la propia vida.
Si todo se acaba en una mera fórmula de espacio-tiempo, si todo hace puuummm! y sólo cuentan los 10, 20, 40 o 90 años de antes del puuummm! y después no hay nada, ¿qué o quién nos deja cara de tontos cuando llega el punto y a parte?. Voilá: esto ha sido mi vida, v=e/t. El tiempo es una relación entre la velocidad y el espacio recorrido!. Y ya está!. Todos a lo Newton!.
Es absurdo. Ya lo decía Einstein con su Relatividad; tanto el tiempo como el espacio son relativos E=mc2. Y dijo que ambos dependen del observador.
Mis disculpas a ambos físicos por manosear su física.
Ahora, sólo tenemos que elegir cómo observamos nuestro espacio, y nuestro tiempo, dónde acabamos con ellos y qué hacemos con ellos.
CS Lewis lo plasma de una hermosísima manera en su última página de las Crónicas de Narnia: "For us this is the end of all stories... But for them it was only the begining of the real story. All their life in this world... had only been the cover and the title page: now at last they were beginning Chapter One of the Great story, wich no one on earth has read, wich goes on forever and in which every chapter is better than the one before".
Por algún motivo, cuando el Creador le dió al start a este mundo increíble, decidió que ni Newton ni Einstein ni ningún otro de los grandes que nos ha prestado para hacer este mundo más hermoso, puedan descubrir la fórmula para hacernos comprender que todas y cada una de las circunstancias de nuestra pequeña y brevísima vida tienen un sentido y consecuencias exponenciales hoy y en la Eternidad.
Supongo que eso quería decir el escritor cuando hablaba de la humildad de la razón. Concluir que lo que no puedo demostrar o entender no existe, es repetir nuestro pataleo cuando de niños, el juguete dejaba defuncionar y no sabíamos porqué.
No se qué pensaría Einstein de sí mismo, de su pequeñez o de su grandeza. En algún sitio dejó escrito que la experiencia más bella que se puede tener es la del misterio y que aquel que jamás la ha experimentado se le antojaba, si no muerto, por lo menos ciego.
Supongo que lo más difícil es reconocer nuestra finitud y conciliarla con una infinitud que no hemos elegido, y que para mi, está ahí, tan cierta y tan real como las teclas de este ordenador. Con magistral humanidad Mitch Almbom ha insistido en sus libros en que todo lo que hacemos cuenta, y en que a pesar de que no entendamos el punto y a parte de cada vida, la propia y las ajenas, hay una dramática diferencia en tener en cuenta la esperanza; esperanza en todo lo que podemos hacer sin necesidad de irnos a Africa; esperanza en aquello en lo que podemos convertirnos; Esperanza en que esto, cuando acabe, de alguna manera, y aunque no podamos verlo, ni entenderlo, ni casi aceptarlo, no es más que un punto y parte, o como decía aquella muchacha, la guinda de un pastel.
Intentaré ser más frívola esta semana ;-)
Para los dormidos, mañana es mi cumpleaños!!!!!!!
Para los curiosos, no voy a decir cuántos cumplo ;-)
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