Sin pretensiones de originalidad, me adentro a desempolvar mi blog, que con el nuevo trabajo me pide cariños a los que uraña, le digo “hoy no, mañana”, para escribir un par de líneas sobre esta época del año.
Una laringitis ha saboteado mis anhelos de “puente con encanto”, así que me he decidido por la lavadora, el orden de misteriosos cajones recónditos que guardaban cosas que ya ni recordaba, buena compañía y paseos sin mirar el reloj por el centro y por la playa. Ah!, y buen cine, que por estos días, hay donde elegir.
Por abrumador que parezca, es el Corte Inglés habitualmente quien nos recuerda que llega la Navidad.
Para mi, que he vivido tantas preparaciones navideñas lejos de casa, y a la que tantas veces han tarareado la canción del anuncio – vuelve, a casa vuelve… - esta Navidad llega con una inusual parsimonia afectiva, porque todos los que quiero, o su mayoría, están a 400 km a la redonda. Distancias en cualquier caso todas ellas superables con algo de ganas y un coche con la revisión pasada. Los amigos de Mexico, Irlanda, Turkía, Francia, Japón etc, tendrán que conformarse con un Christmas y unas oraciones, pero mal que me pese, te acostumbras a determinadas distancias que antaño creí insuperables.
Romántica de mí, sigo enviando decenas de Christmas, revelándome a la ciencia – demasiado abuso de ella – al menos en estas fechas. Muchos de vosotros, queridos de mi alma, recibiréis una tarjeta de las que no pone “Feliz Navidad y Feliz año nuevo” en un garabato apresurado. Cuando las recibáis – perdonadme… es posible que no llegue a todos… - al menos puedo deciros, que os habré tenido unos instantes en mi corazón, y pensaré personalísimamente en las circunstancias de vuestra vida, e intentaré, - lo sé, sin lograrlo – meterme en vuestro corazón. Si no lo consigo, … es el Alzheimer y mi torpeza ;-).
Yo aprovecho para estas cosas la Navidad; para hacer cosas que no hago en otro momento del año. Una vez, en un restaurante, entre risas y palabrotas, aquel hombre de negocios mascullaba que no sabía “qué coño” pasaba en Navidad, pero algo tenía que ver que “ese Enano naciera de nuevo para que de repente hasta los más capullos se hagan preguntas que no se hacen en ningún otro momento del año”.
La gente dice que la Navidad no es lo que era. Es falso. La Navidad sigue siendo lo que es. Como alguien dijo “que no lo percibas, que no lo veas, no significa que no exista”. Para mi es el cumpleaños del Niño Dios, y os aseguro que lo celebro por todo lo alto, desde lo más profundo de mi corazón hasta cualquier detalle en casa, con mi familia o con vosotros, amigos de mi alma.
Como decía aquel hombre de negocios, yo tampoco se “qué coño” pasa en Navidad. Pero hay algo que se queda en el aire y que no sé describir. En mi casa, habiendo corazones para todos los gustos, más o menos cerca de Belén – más o menos lejos … - pasa algo especial. En muchos de mis amigos también. En el Corte Inglés también, pero nada tiene que ver con ese perfume que se queda en el aire y que lo impregna todo. No se lo que es. Soy incapaz de explicarlo. Pero sea lo que sea, para beleneros y no beleneros, para los de Misa del Gallo y para los de Papa Noel, para todos, creo que compensa aprovecharlo, hasta volvernos locos y llenarlo de nuestra propia magia. Tan sólo porque es Navidad.
Tenemos una excusa que tiñe de ternura nuestros anhelos, para comprar unos sellos y sorprender a alguien, para reconciliar posturas o guerras, para mirar más a los ojos, para preguntar más a menudo Cómo estás? o Eres feliz?, o para no preguntar nada y comprar una tontería o llevar bombones al trabajo o llamar por teléfono.
Es cierto que hacer esto en cualquier época del año sería estupendo, pero no nos engañemos. En cualquier época del año se trabajan 60 horas y no pensamos en la Navidad, y por inexplicable que parezca, no hay “esa cosa” en el ambiente.
En Navidad sonreímos más y lloramos más. Y tampoco sé porqué es. Sé que algunas ausencias se hacen patentes, mucho más patentes. Son ausentes presencias, que nos dejan sin aliento. Y que tampoco soy capaz de explicar, o no me atrevo hoy. Algunas de las vuestras las conozco, y no se qué decir. Si acaso, hay que recordar Navidades anteriores con agradecimiento, y sonreír por éstas que la vida nos regala.
No tengo argumentos científicos para demostraros que en Navidad hay algo en la calle y en el alma. Sólo se que está ahí.
Yo, voy a sacar lo mejor de ello, y voy a intentar pasar más tiempo con vosotros. Así que si os llamo para cenar o para un café, no me pongáis excusas! ES NAVIDAD!!!!!
viernes, diciembre 08, 2006
miércoles, noviembre 08, 2006
un año más
Casi ha pasado una semana, fffff...
Lo especial, en este cumpleaños, habéis sido, como siempre, vosotros. Gracias por acordaros, por acordaros los que os acordais siempre, y los que os acordais solo en estas fechas. Gracias a J, que fue el primero en darme los buenos días: "feliz cumpleaños!!!". Es lo mejor que te puede pasar, nada más te has levantado, cuando después de los 30, te das cuenta de que por mucho que intentes mantener el corazón niño y confiado, los años, van pasando, es esta maravillosa aventura que es vivir.
Gracias a Es y a MªJ, y a F, que después de 25 años, ahí sigue, fiel a nuestra cita, cada 2 de noviembre; y a D, que sorpresivamente apareció en mi móvil para mandarme una sonrisa y a D y M, que cansados de mi contestador, me cantaron a coro un "cumpleaños feliz" que se quedó grabado, arrancandome un buen puñado de risas. Gracias a E, que me ha prometido regalarme una cena esta semana, o en fin, la que viene, que la "vida es muy rica" como dice M.
Gracias a CH, que después de tantos meses, bingo!, apareció para recordarme que los años pasan, y él se acuerda de que pasan también para mi - te lo prometo, te llamo esta semana! -
Gracias a la insistencia de I, que pasamos el día dejandonos mensajes en el buzón, porque I no se conforma con recordarme que se acuerda. I necesita transmitir un pedazo de su corazón, y cantarmelo con su voz de princesa.
A me llamó para hacerme ver, que la familia, está ahí a las duras y a estas maduras, y para preguntarme si quería A o B de regalo!. Tan eficaz como siempre ;-).
Bibi, - de ella, me atrevo a hablaros sin tapujos, porque cuando tienes un tesoro, solo anhelas compartirlo con todos - me regaló un día más sus amores dulces, tan de cada día, tan de siempre. A pesar de que ella también cumple años, lo más importante de su día, era el mío. Así ama Bibi, o Cachito, como sabeis que desde hace años llamo a mi regalo en esta vida, mi hermanita melliza.
Gracias muy especialmente a A, y a sus rosas sinceras que parecían avariciosas al acercarse a mi, gracias por todas las cosas que me dices en ellas, por la sorpresa, y por sacarme los colores en el trabajo!.
Gracias a papá, que este año llamó presuroso para recordarme que sigo siendo su niña, a pesar de intentar vivir como "una mayor" ;-).
Gracias a M y a M, que mandaron besos desde el Manzanares, a MªJo, que fidelísima en medio de una incómoda agenda, intentó tantas veces hablarme para echar unas risas, y sobre todo, para decirme que sigue ahí, y que le debo un café desde hace meses.
Gracias a B y a P, que me dejasteis celebrarlo con vosotras. Hacía tantos años que no cenabamos las tres juntas... gracias.
Gracias a P, y a M, ya F y a S, y los que me dejo, que se me leeis ahora... Hicisteis de este cumpleaños en mitad de una semana cualquiera del transcurso de la Humanidad un día feliz y especial para mi. El mejor regalo en este día para mi es saberos ahí, tan cerca, tan cerca.
Y ahora, madre, perdóname por desnudar ante mis amigos el mensaje que, a duras penas, conseguiste mandarnos recién amanecida la mañana a Bibi y a mi:
Fue a las 10:30 cuando nacisteis en la noche. En aquellos tiempos todo era muy dificil, quizá tambén por mi juventud. Bendigo el día en que vinisteis a la vida. Dios me ha concedido el mayor regalo y el mayor tesoro, vosotras, mis nenas del alma. Gracias por ser como sois. Con todo mi amor, mamá.
Lo que más le costó no fué atinar con las teclas de su móvil, que lo suyo le costaría!, si no, no llamarnos para no molestranos, pues nos sabía en el trabajo. Bibi y yo, entre nuestros papeles y llamadas, nos restregábamos los ojos que, borrosos, habrían querido pasearse todo el día sobre las letras de mamá, y abrazarla fuerte. Ella sabe porqué escribía lo que escribió. Nosotras, sólo podemos tener la osadía de contemplar el amor de una madre que ama como la nuestra.
Como os decía el otro día, en aquella Eternidad pienso que todo amor y belleza, es posible. Pienso que Allí, el amor será como el mamá, por lo menos!. No se cómo lo hace. Nos recuerda nuestros fallos, nos corrige, y a la vez, sabe hacernos sentir como una joya irrepetible; su vida, el primor de sus cuidados, daría cien mil vueltas a cualquier libro de "autoestima". Se bien que es en la familia donde está la cuna de todo amor, donde se fraguan y contruyen las personitas en las que algún día nos convertimos. Se bien, que es ahí donde "se educa para la felicidad".
Se me ocurre, que si desde niños en el colegio y en la Facultad nos hablaran menos de matemáticas y más de la familia, al cabo de los años, entenderíamos mejor para qué sirven las matemáticas y para qué la familia, y a qué compensa dedicar un mayor esfuerzo. Aunque estoy de acuerdo en que la lección magistral, se ha de dar en casa. Anyway, faltan Humanidades en las
aulas que ayuden a considerar a los jóvenes en qué quieren convertirse, más allá de quién pagará nuestra nómina.
Eso es tema para otro día. Pasa la medianoche, y hace solo un par de horas que he llegado de trabajar... tendré que hacer mi penitencia por ello. Hoy, pasé menos tiempo con Bibi, que al llegar casa, y ver mis ojos cansados, me ha preparado mientras yo hablaba con papá una cena de hamburguesas de cariño y ensalada de besos.
Por si no os lo he dicho, GRACIAS!!!!!
Lo especial, en este cumpleaños, habéis sido, como siempre, vosotros. Gracias por acordaros, por acordaros los que os acordais siempre, y los que os acordais solo en estas fechas. Gracias a J, que fue el primero en darme los buenos días: "feliz cumpleaños!!!". Es lo mejor que te puede pasar, nada más te has levantado, cuando después de los 30, te das cuenta de que por mucho que intentes mantener el corazón niño y confiado, los años, van pasando, es esta maravillosa aventura que es vivir.
Gracias a Es y a MªJ, y a F, que después de 25 años, ahí sigue, fiel a nuestra cita, cada 2 de noviembre; y a D, que sorpresivamente apareció en mi móvil para mandarme una sonrisa y a D y M, que cansados de mi contestador, me cantaron a coro un "cumpleaños feliz" que se quedó grabado, arrancandome un buen puñado de risas. Gracias a E, que me ha prometido regalarme una cena esta semana, o en fin, la que viene, que la "vida es muy rica" como dice M.
Gracias a CH, que después de tantos meses, bingo!, apareció para recordarme que los años pasan, y él se acuerda de que pasan también para mi - te lo prometo, te llamo esta semana! -
Gracias a la insistencia de I, que pasamos el día dejandonos mensajes en el buzón, porque I no se conforma con recordarme que se acuerda. I necesita transmitir un pedazo de su corazón, y cantarmelo con su voz de princesa.
A me llamó para hacerme ver, que la familia, está ahí a las duras y a estas maduras, y para preguntarme si quería A o B de regalo!. Tan eficaz como siempre ;-).
Bibi, - de ella, me atrevo a hablaros sin tapujos, porque cuando tienes un tesoro, solo anhelas compartirlo con todos - me regaló un día más sus amores dulces, tan de cada día, tan de siempre. A pesar de que ella también cumple años, lo más importante de su día, era el mío. Así ama Bibi, o Cachito, como sabeis que desde hace años llamo a mi regalo en esta vida, mi hermanita melliza.
Gracias muy especialmente a A, y a sus rosas sinceras que parecían avariciosas al acercarse a mi, gracias por todas las cosas que me dices en ellas, por la sorpresa, y por sacarme los colores en el trabajo!.
Gracias a papá, que este año llamó presuroso para recordarme que sigo siendo su niña, a pesar de intentar vivir como "una mayor" ;-).
Gracias a M y a M, que mandaron besos desde el Manzanares, a MªJo, que fidelísima en medio de una incómoda agenda, intentó tantas veces hablarme para echar unas risas, y sobre todo, para decirme que sigue ahí, y que le debo un café desde hace meses.
Gracias a B y a P, que me dejasteis celebrarlo con vosotras. Hacía tantos años que no cenabamos las tres juntas... gracias.
Gracias a P, y a M, ya F y a S, y los que me dejo, que se me leeis ahora... Hicisteis de este cumpleaños en mitad de una semana cualquiera del transcurso de la Humanidad un día feliz y especial para mi. El mejor regalo en este día para mi es saberos ahí, tan cerca, tan cerca.
Y ahora, madre, perdóname por desnudar ante mis amigos el mensaje que, a duras penas, conseguiste mandarnos recién amanecida la mañana a Bibi y a mi:
Fue a las 10:30 cuando nacisteis en la noche. En aquellos tiempos todo era muy dificil, quizá tambén por mi juventud. Bendigo el día en que vinisteis a la vida. Dios me ha concedido el mayor regalo y el mayor tesoro, vosotras, mis nenas del alma. Gracias por ser como sois. Con todo mi amor, mamá.
Lo que más le costó no fué atinar con las teclas de su móvil, que lo suyo le costaría!, si no, no llamarnos para no molestranos, pues nos sabía en el trabajo. Bibi y yo, entre nuestros papeles y llamadas, nos restregábamos los ojos que, borrosos, habrían querido pasearse todo el día sobre las letras de mamá, y abrazarla fuerte. Ella sabe porqué escribía lo que escribió. Nosotras, sólo podemos tener la osadía de contemplar el amor de una madre que ama como la nuestra.
Como os decía el otro día, en aquella Eternidad pienso que todo amor y belleza, es posible. Pienso que Allí, el amor será como el mamá, por lo menos!. No se cómo lo hace. Nos recuerda nuestros fallos, nos corrige, y a la vez, sabe hacernos sentir como una joya irrepetible; su vida, el primor de sus cuidados, daría cien mil vueltas a cualquier libro de "autoestima". Se bien que es en la familia donde está la cuna de todo amor, donde se fraguan y contruyen las personitas en las que algún día nos convertimos. Se bien, que es ahí donde "se educa para la felicidad".
Se me ocurre, que si desde niños en el colegio y en la Facultad nos hablaran menos de matemáticas y más de la familia, al cabo de los años, entenderíamos mejor para qué sirven las matemáticas y para qué la familia, y a qué compensa dedicar un mayor esfuerzo. Aunque estoy de acuerdo en que la lección magistral, se ha de dar en casa. Anyway, faltan Humanidades en las
aulas que ayuden a considerar a los jóvenes en qué quieren convertirse, más allá de quién pagará nuestra nómina.
Eso es tema para otro día. Pasa la medianoche, y hace solo un par de horas que he llegado de trabajar... tendré que hacer mi penitencia por ello. Hoy, pasé menos tiempo con Bibi, que al llegar casa, y ver mis ojos cansados, me ha preparado mientras yo hablaba con papá una cena de hamburguesas de cariño y ensalada de besos.
Por si no os lo he dicho, GRACIAS!!!!!
miércoles, noviembre 01, 2006
PUNTO Y A PARTE
Ayer a O le costaba acabar las frases. Los puntos los ponían sus pulmones al tomar aire. Las comas, sus lágrimas al tratar de ser consciente de lo que estaba ocurriendo. ¿Cómo te asomas al mundo cuando te dicen que tu papá, cada día, te dice un poco "adiós"?.
A la madre de M le dió un pequeño trombo antes de ayer. Está bien. Hay que seguir mirando, pero ¿qué va a pasar?.
La hija de L se despidió del mundo sin haber siquiera tenido tiempo de aprender a decir "papá" o "mamá".
A pesar de estar a diario tan cerca del punto y a parte que está escrito en cada una de nuestras biografías, y de verlo cada día más o menos lejos a nuestro alrededor, ese punto y a parte sigue dejándonos sin aire cuando irrumpe en nuestras vidas como llevándose algo que nos pertenece. Y creo que es muy humando sentirlo así. Podría incluso darle una explicacion. Como Warren dice, la razón por la que sentimos que deberíamos vivir para siempre, es porque Dios ha puesto tal deseo en nuestro corazón.
Yo me río de mí misma cuando, al asomarme a tales consideraciones, me doy cuenta de cuán a menudo olvido que ésto es solo una brevísima etapa. No creo que haya que vivir pensando constantemente en que antes o después alguien va a despedirse, o que nosotros mismos lo haremos, pero lo que sí se, es que si nos paráramos más a menudo a pensar en tan evidente realidad, con toda seguridad viviríamos de otra manera, y sin duda, amaríamos de otro modo.
¿Y qué viene después?. No lo sé. Aquello en lo que creo habla de una Eternidad en la que todo amor y belleza es posible.
No se cómo será la Eternidad. Pero hay algo en mi alma que me dice que existe con la misma realidad de mi amor por mi hermana, por ejemplo. Pensar que todo puede acabase, sin más, después un traspiés al salir de la ducha me parece de locos. No es que necesite recordármelo, es que me parece absurdo olvidarlo. No tendría sentido. Libres somos de decidir - como hacemos a veces - que lo que no tiene sentido, lo que mi cabeza no puede entender, sencillamente, no existe. Sin pretender Filosofía, Fromm dice que no hay nada más ancestral del ser humando que su necesidad de trascenderse en algo más grande que él mismo. ¿Y de dónde nos viene esa necesidad?.
Para V Frankl, se trata de contener de sentido la propia vida.
Si todo se acaba en una mera fórmula de espacio-tiempo, si todo hace puuummm! y sólo cuentan los 10, 20, 40 o 90 años de antes del puuummm! y después no hay nada, ¿qué o quién nos deja cara de tontos cuando llega el punto y a parte?. Voilá: esto ha sido mi vida, v=e/t. El tiempo es una relación entre la velocidad y el espacio recorrido!. Y ya está!. Todos a lo Newton!.
Es absurdo. Ya lo decía Einstein con su Relatividad; tanto el tiempo como el espacio son relativos E=mc2. Y dijo que ambos dependen del observador.
Mis disculpas a ambos físicos por manosear su física.
Ahora, sólo tenemos que elegir cómo observamos nuestro espacio, y nuestro tiempo, dónde acabamos con ellos y qué hacemos con ellos.
CS Lewis lo plasma de una hermosísima manera en su última página de las Crónicas de Narnia: "For us this is the end of all stories... But for them it was only the begining of the real story. All their life in this world... had only been the cover and the title page: now at last they were beginning Chapter One of the Great story, wich no one on earth has read, wich goes on forever and in which every chapter is better than the one before".
Por algún motivo, cuando el Creador le dió al start a este mundo increíble, decidió que ni Newton ni Einstein ni ningún otro de los grandes que nos ha prestado para hacer este mundo más hermoso, puedan descubrir la fórmula para hacernos comprender que todas y cada una de las circunstancias de nuestra pequeña y brevísima vida tienen un sentido y consecuencias exponenciales hoy y en la Eternidad.
Supongo que eso quería decir el escritor cuando hablaba de la humildad de la razón. Concluir que lo que no puedo demostrar o entender no existe, es repetir nuestro pataleo cuando de niños, el juguete dejaba defuncionar y no sabíamos porqué.
No se qué pensaría Einstein de sí mismo, de su pequeñez o de su grandeza. En algún sitio dejó escrito que la experiencia más bella que se puede tener es la del misterio y que aquel que jamás la ha experimentado se le antojaba, si no muerto, por lo menos ciego.
Supongo que lo más difícil es reconocer nuestra finitud y conciliarla con una infinitud que no hemos elegido, y que para mi, está ahí, tan cierta y tan real como las teclas de este ordenador. Con magistral humanidad Mitch Almbom ha insistido en sus libros en que todo lo que hacemos cuenta, y en que a pesar de que no entendamos el punto y a parte de cada vida, la propia y las ajenas, hay una dramática diferencia en tener en cuenta la esperanza; esperanza en todo lo que podemos hacer sin necesidad de irnos a Africa; esperanza en aquello en lo que podemos convertirnos; Esperanza en que esto, cuando acabe, de alguna manera, y aunque no podamos verlo, ni entenderlo, ni casi aceptarlo, no es más que un punto y parte, o como decía aquella muchacha, la guinda de un pastel.
Intentaré ser más frívola esta semana ;-)
Para los dormidos, mañana es mi cumpleaños!!!!!!!
Para los curiosos, no voy a decir cuántos cumplo ;-)
A la madre de M le dió un pequeño trombo antes de ayer. Está bien. Hay que seguir mirando, pero ¿qué va a pasar?.
La hija de L se despidió del mundo sin haber siquiera tenido tiempo de aprender a decir "papá" o "mamá".
A pesar de estar a diario tan cerca del punto y a parte que está escrito en cada una de nuestras biografías, y de verlo cada día más o menos lejos a nuestro alrededor, ese punto y a parte sigue dejándonos sin aire cuando irrumpe en nuestras vidas como llevándose algo que nos pertenece. Y creo que es muy humando sentirlo así. Podría incluso darle una explicacion. Como Warren dice, la razón por la que sentimos que deberíamos vivir para siempre, es porque Dios ha puesto tal deseo en nuestro corazón.
Yo me río de mí misma cuando, al asomarme a tales consideraciones, me doy cuenta de cuán a menudo olvido que ésto es solo una brevísima etapa. No creo que haya que vivir pensando constantemente en que antes o después alguien va a despedirse, o que nosotros mismos lo haremos, pero lo que sí se, es que si nos paráramos más a menudo a pensar en tan evidente realidad, con toda seguridad viviríamos de otra manera, y sin duda, amaríamos de otro modo.
¿Y qué viene después?. No lo sé. Aquello en lo que creo habla de una Eternidad en la que todo amor y belleza es posible.
No se cómo será la Eternidad. Pero hay algo en mi alma que me dice que existe con la misma realidad de mi amor por mi hermana, por ejemplo. Pensar que todo puede acabase, sin más, después un traspiés al salir de la ducha me parece de locos. No es que necesite recordármelo, es que me parece absurdo olvidarlo. No tendría sentido. Libres somos de decidir - como hacemos a veces - que lo que no tiene sentido, lo que mi cabeza no puede entender, sencillamente, no existe. Sin pretender Filosofía, Fromm dice que no hay nada más ancestral del ser humando que su necesidad de trascenderse en algo más grande que él mismo. ¿Y de dónde nos viene esa necesidad?.
Para V Frankl, se trata de contener de sentido la propia vida.
Si todo se acaba en una mera fórmula de espacio-tiempo, si todo hace puuummm! y sólo cuentan los 10, 20, 40 o 90 años de antes del puuummm! y después no hay nada, ¿qué o quién nos deja cara de tontos cuando llega el punto y a parte?. Voilá: esto ha sido mi vida, v=e/t. El tiempo es una relación entre la velocidad y el espacio recorrido!. Y ya está!. Todos a lo Newton!.
Es absurdo. Ya lo decía Einstein con su Relatividad; tanto el tiempo como el espacio son relativos E=mc2. Y dijo que ambos dependen del observador.
Mis disculpas a ambos físicos por manosear su física.
Ahora, sólo tenemos que elegir cómo observamos nuestro espacio, y nuestro tiempo, dónde acabamos con ellos y qué hacemos con ellos.
CS Lewis lo plasma de una hermosísima manera en su última página de las Crónicas de Narnia: "For us this is the end of all stories... But for them it was only the begining of the real story. All their life in this world... had only been the cover and the title page: now at last they were beginning Chapter One of the Great story, wich no one on earth has read, wich goes on forever and in which every chapter is better than the one before".
Por algún motivo, cuando el Creador le dió al start a este mundo increíble, decidió que ni Newton ni Einstein ni ningún otro de los grandes que nos ha prestado para hacer este mundo más hermoso, puedan descubrir la fórmula para hacernos comprender que todas y cada una de las circunstancias de nuestra pequeña y brevísima vida tienen un sentido y consecuencias exponenciales hoy y en la Eternidad.
Supongo que eso quería decir el escritor cuando hablaba de la humildad de la razón. Concluir que lo que no puedo demostrar o entender no existe, es repetir nuestro pataleo cuando de niños, el juguete dejaba defuncionar y no sabíamos porqué.
No se qué pensaría Einstein de sí mismo, de su pequeñez o de su grandeza. En algún sitio dejó escrito que la experiencia más bella que se puede tener es la del misterio y que aquel que jamás la ha experimentado se le antojaba, si no muerto, por lo menos ciego.
Supongo que lo más difícil es reconocer nuestra finitud y conciliarla con una infinitud que no hemos elegido, y que para mi, está ahí, tan cierta y tan real como las teclas de este ordenador. Con magistral humanidad Mitch Almbom ha insistido en sus libros en que todo lo que hacemos cuenta, y en que a pesar de que no entendamos el punto y a parte de cada vida, la propia y las ajenas, hay una dramática diferencia en tener en cuenta la esperanza; esperanza en todo lo que podemos hacer sin necesidad de irnos a Africa; esperanza en aquello en lo que podemos convertirnos; Esperanza en que esto, cuando acabe, de alguna manera, y aunque no podamos verlo, ni entenderlo, ni casi aceptarlo, no es más que un punto y parte, o como decía aquella muchacha, la guinda de un pastel.
Intentaré ser más frívola esta semana ;-)
Para los dormidos, mañana es mi cumpleaños!!!!!!!
Para los curiosos, no voy a decir cuántos cumplo ;-)
jueves, octubre 19, 2006
"NO TENGAIS MIEDO"
Ha pasado la primera semana. Todo es nuevo, nuevísimo. El uniforme, no lo he cambiado. Y por dentro sigo siendo yo. Intento no renunciar a esa parte de mi. Ojalá que no me acostumbre a verlos como simples compañeros de trabajo, si no como personas, cada una de ellas. Así me lo enseñaron allí de donde vengo.
Uno de esos tiburones que salen en los periódicos y en las revistas de alto Management, de traje gris, camisa blanca almidonada y mirada grave nos decía en una conferencia ante centenares de personas que un jefe, un responsable, un director... a veces tenía que ser como una máquina y olvidarse de "todo lo demás".
¿Qué querría decir?.
No voy a trabajar para hacer amigos. Os tengo a vosotros, y eso, no sólo es más de lo que esperaba. Es más de lo que merezco.
El trabajo es el trabajo. No somos máquinas ni hay que serlo aunque lo dijera aquel brillante hobre de negocios que conduce coches que yo sólo veré en las revistas de alta gama. Pues claro que hay que tomar decisiones, pues claro que hay que pedir cosas y exigir otras. Pero no somos máquinas, aunque a veces por miedo o coabrdía nos comportemos como tal.
De M aprendí a mirar a las personas a los ojos, a interrogarles el corazón y la cabeza, a intentar ponerme en su piel. Muchas veces no lo consigo por eso necesito hablar con ella de vez en cuando. Pero no olvido que para un MRP, un operario es un recurso. Para nosotros es una persona. Un MRP nunca podrá calcular el peso de una palabra desacertada o una crítica emitida con acidez. Una persona sí. Y podrá evaluar siempre las consecuencias de aquella crítica sobre el corazón del afectado.
No. No somos máquinas. Y como en las grandes escuelas las buenas empresas las hacen los buenos profesionales, no los buenos productos. Con buenos profesionales se hace más dinero porque se trabaja mejor. Las personas nos comunicamos. Las máquinas sólo transiten información. Comunicación. La comunicación nos hace "darnos cuenta". Las máquinas sólo procesan datos.
Una vez escuché de alguien que el principal problema de la comunicación en empresas, en familias, en relaciones... en cualquier sitio, era el miedo. A veces inventamos tantos tipos de miedo como excusas para llamar comunicación a cruzar unas palabras. Comunicación, comunicación, comunicación.
Unos minutos después de que Juan Pablo II fuera elegido, abrió las ventanas del balcón de su habitación y pronunció sus primeras palabras como Papa, palabras que se han quedado en el corazón de millones de personas: no tenais miedo, abrid las puertas del corazón a Cristo.
Para los que no creeis, no tengais miedo. Para los que me quereis, no dejeis que lo tenga. Para todos, abrid las puertas del corazón y de la cabeza, y trabajad con ambos. Creo que los primeros recompensados somos nosotros mismos y que la mejor paga de un trabajo bien hecho la recibe cada uno inmediatamente después de acabarlo.
No. No somos máquinas. Nadie sabe que los que tomamos decisiones, dentro o fuera de la oficina, decisiones de esas que tomamos con la mirada grave y segura, alguna vez, vamos luego a escondemos en el regazo de un amigo o una madre a llorarlas.
No. No somos máquinas. Y nos equivocamos mucho más. Pero hacemos una falta infinitamente mayor. Lo que tenemos en las manos es el mundo entero... me alucina: nos seguimos equivocando, y sigue funcionando ;-).
Gracias E por tus letras. Smuac!!!
Uno de esos tiburones que salen en los periódicos y en las revistas de alto Management, de traje gris, camisa blanca almidonada y mirada grave nos decía en una conferencia ante centenares de personas que un jefe, un responsable, un director... a veces tenía que ser como una máquina y olvidarse de "todo lo demás".
¿Qué querría decir?.
No voy a trabajar para hacer amigos. Os tengo a vosotros, y eso, no sólo es más de lo que esperaba. Es más de lo que merezco.
El trabajo es el trabajo. No somos máquinas ni hay que serlo aunque lo dijera aquel brillante hobre de negocios que conduce coches que yo sólo veré en las revistas de alta gama. Pues claro que hay que tomar decisiones, pues claro que hay que pedir cosas y exigir otras. Pero no somos máquinas, aunque a veces por miedo o coabrdía nos comportemos como tal.
De M aprendí a mirar a las personas a los ojos, a interrogarles el corazón y la cabeza, a intentar ponerme en su piel. Muchas veces no lo consigo por eso necesito hablar con ella de vez en cuando. Pero no olvido que para un MRP, un operario es un recurso. Para nosotros es una persona. Un MRP nunca podrá calcular el peso de una palabra desacertada o una crítica emitida con acidez. Una persona sí. Y podrá evaluar siempre las consecuencias de aquella crítica sobre el corazón del afectado.
No. No somos máquinas. Y como en las grandes escuelas las buenas empresas las hacen los buenos profesionales, no los buenos productos. Con buenos profesionales se hace más dinero porque se trabaja mejor. Las personas nos comunicamos. Las máquinas sólo transiten información. Comunicación. La comunicación nos hace "darnos cuenta". Las máquinas sólo procesan datos.
Una vez escuché de alguien que el principal problema de la comunicación en empresas, en familias, en relaciones... en cualquier sitio, era el miedo. A veces inventamos tantos tipos de miedo como excusas para llamar comunicación a cruzar unas palabras. Comunicación, comunicación, comunicación.
Unos minutos después de que Juan Pablo II fuera elegido, abrió las ventanas del balcón de su habitación y pronunció sus primeras palabras como Papa, palabras que se han quedado en el corazón de millones de personas: no tenais miedo, abrid las puertas del corazón a Cristo.
Para los que no creeis, no tengais miedo. Para los que me quereis, no dejeis que lo tenga. Para todos, abrid las puertas del corazón y de la cabeza, y trabajad con ambos. Creo que los primeros recompensados somos nosotros mismos y que la mejor paga de un trabajo bien hecho la recibe cada uno inmediatamente después de acabarlo.
No. No somos máquinas. Nadie sabe que los que tomamos decisiones, dentro o fuera de la oficina, decisiones de esas que tomamos con la mirada grave y segura, alguna vez, vamos luego a escondemos en el regazo de un amigo o una madre a llorarlas.
No. No somos máquinas. Y nos equivocamos mucho más. Pero hacemos una falta infinitamente mayor. Lo que tenemos en las manos es el mundo entero... me alucina: nos seguimos equivocando, y sigue funcionando ;-).
Gracias E por tus letras. Smuac!!!
miércoles, octubre 11, 2006
bye bye: va por vosotros
LA SONRISA DE HOY
En fin, importar importar, importa poco. Más de seis años en la misma compañía, pozí!, marcan. Quería irme como quien se va a la aventura, sin dejar espacio a la nostalgia, pero han sido muchas guerras juntos. Al final la lágrimas se han hecho conmigo. Me siento afortunada por haber estado entre ellos, y agradecida por lo que me han enseñado, que no es poco. Siendo universitaria, una opción como la que se presentó hace más de 6 años, ni siquiera se pasaba por mi cabeza por tenerlo como el ueño más preciado. Pero ocurrió.
Voy a echar de menos a T, y a S, a los dos JC, a M y a G, compañeras de fatigas y apoyos; las bromas que ya faltaban de A, y que MC echa ya de menos, las peleas con los de C y los de V..., y las comidas de bocadillo de almussafes con JA, y sobre todo echaré de menos a P. Si alguien pide un deseo a cerca de cómo ha de ser un compañero de trabajo, pensaría en P, sin ninguna duda. Soy una tía con suerte... para qué lo voy a esconder...
En fin, no quiero ponerme tierna. Como E hacía ver en su blog, es una nueva etapa, y de alguna manera, algo de mi se muere, y algo nuevo nace en mi a la vez. Hay que hacerse y volver a hacerse, y volver!, y no parar. Fffff, como le decía hoy a P en nuestra última comida juntos, la vida es demasiado bonita para agobiarse, y hay que vivirla a muerte, no como una cuenta atrás, si no como una cuenta hacia adelante. Lo que dejamos al volver la vista atras, son, siempre, las piedrecitas en el camino que nos ayudan a darnos cuenta de que no nos hemos perdido, y de que, por extraño que parezca, el mundo tiene sentido. La guinda del pastel es que nosotros no dejemos de dárselo. Todo cuenta. Vosotros habeis contado y seguireis contando. Sois mis piedrecitas, las que buscaré y miraré con cariño si alguna vez, en esta nueva etapa, me siento perdida.
Gracias compañeros, ha sido un privilegio. Me acordaré de vosotros mucho tiempo.
En fin, importar importar, importa poco. Más de seis años en la misma compañía, pozí!, marcan. Quería irme como quien se va a la aventura, sin dejar espacio a la nostalgia, pero han sido muchas guerras juntos. Al final la lágrimas se han hecho conmigo. Me siento afortunada por haber estado entre ellos, y agradecida por lo que me han enseñado, que no es poco. Siendo universitaria, una opción como la que se presentó hace más de 6 años, ni siquiera se pasaba por mi cabeza por tenerlo como el ueño más preciado. Pero ocurrió.
Voy a echar de menos a T, y a S, a los dos JC, a M y a G, compañeras de fatigas y apoyos; las bromas que ya faltaban de A, y que MC echa ya de menos, las peleas con los de C y los de V..., y las comidas de bocadillo de almussafes con JA, y sobre todo echaré de menos a P. Si alguien pide un deseo a cerca de cómo ha de ser un compañero de trabajo, pensaría en P, sin ninguna duda. Soy una tía con suerte... para qué lo voy a esconder...
En fin, no quiero ponerme tierna. Como E hacía ver en su blog, es una nueva etapa, y de alguna manera, algo de mi se muere, y algo nuevo nace en mi a la vez. Hay que hacerse y volver a hacerse, y volver!, y no parar. Fffff, como le decía hoy a P en nuestra última comida juntos, la vida es demasiado bonita para agobiarse, y hay que vivirla a muerte, no como una cuenta atrás, si no como una cuenta hacia adelante. Lo que dejamos al volver la vista atras, son, siempre, las piedrecitas en el camino que nos ayudan a darnos cuenta de que no nos hemos perdido, y de que, por extraño que parezca, el mundo tiene sentido. La guinda del pastel es que nosotros no dejemos de dárselo. Todo cuenta. Vosotros habeis contado y seguireis contando. Sois mis piedrecitas, las que buscaré y miraré con cariño si alguna vez, en esta nueva etapa, me siento perdida.
Gracias compañeros, ha sido un privilegio. Me acordaré de vosotros mucho tiempo.
lunes, octubre 09, 2006
PORQUE IMPORTAR IMPORTAR, IMPORTAN POCAS COSAS
Después de varios intentos, me dispongo a darle vida a este blog.
Decir he de, que se lo debo a J y a E, de cuyos blogs estoy enganchada.
Siempre tenemos cosas que decir, y supongo que las cosas valen más cuando las compartes. Salvo algunas excepciones, en realidad, las cosas que no se comparten, sirven de bien poco, o como decía del autor en La Ciudad de la Alegría, lo que no se da, se pierde.
Al leer a J y a E, me descubro ante su honestidad al dejar en la web las subidas y bajadas que todos tenemos, las mismas que escondemos con insistencia al salir a escena, cada mañana, temerosos de lo que pueda acontencer en este mundo que, por mucho que lo intentemos, nunca conseguiremos controlar. Cuando tantos sabios insisten en que la humildad es lo único que puede salvarnos como seres humanos, digo yo que algo tendrán de razón. Humildad para aceptar la vida como viene, humildad para luchar a pesar de ella, y de nosotros mismos, y para creer que es posible hacer de nosotros la persona que soñamos ser, aquella en la que deseamos convertirnos y no sucmbir. Digo yo, que esos pensamientos secretos que se hacían más presentes cuando éramos más jóvenes, habría que aprender a rescatarlos, cada día. Supongo que perdemos mucho tiempo en hacer cosas super importantes, que en realidad, no cambian un ápice el curso del Universo aunque no queramos verlo, como escribir este blog, o como vosotros, leerlo. Y supongo (reflexiones en voz alta...) que si dedicamos más tiempo a hacer posibles los sueños de convertirnos en la persona que hay en nuestro corazón y que hace posibles nuestros afanes más nobles, estamos capitalizando felicidad, aunque tan poco tengan que ver un término con el otro.
En otro orden de cosas, y sonrojada por tan abrumadoras consideraciones que se me han escapado de los dedos (ouppsss...), he conseguido escribir a M y decirle que me acuerdo de ella, a pesar de "no haber tenido tiempo de llamarla porque tenía mucho lío"... Como ella me enseñara hace 14 años, la vida es tan rica...
Que paseis buen 9 de Octubre. Lo que es yo, me he prometido un paseo con un libro bajo del brazo, haya o no haya sol ;-)
Decir he de, que se lo debo a J y a E, de cuyos blogs estoy enganchada.
Siempre tenemos cosas que decir, y supongo que las cosas valen más cuando las compartes. Salvo algunas excepciones, en realidad, las cosas que no se comparten, sirven de bien poco, o como decía del autor en La Ciudad de la Alegría, lo que no se da, se pierde.
Al leer a J y a E, me descubro ante su honestidad al dejar en la web las subidas y bajadas que todos tenemos, las mismas que escondemos con insistencia al salir a escena, cada mañana, temerosos de lo que pueda acontencer en este mundo que, por mucho que lo intentemos, nunca conseguiremos controlar. Cuando tantos sabios insisten en que la humildad es lo único que puede salvarnos como seres humanos, digo yo que algo tendrán de razón. Humildad para aceptar la vida como viene, humildad para luchar a pesar de ella, y de nosotros mismos, y para creer que es posible hacer de nosotros la persona que soñamos ser, aquella en la que deseamos convertirnos y no sucmbir. Digo yo, que esos pensamientos secretos que se hacían más presentes cuando éramos más jóvenes, habría que aprender a rescatarlos, cada día. Supongo que perdemos mucho tiempo en hacer cosas super importantes, que en realidad, no cambian un ápice el curso del Universo aunque no queramos verlo, como escribir este blog, o como vosotros, leerlo. Y supongo (reflexiones en voz alta...) que si dedicamos más tiempo a hacer posibles los sueños de convertirnos en la persona que hay en nuestro corazón y que hace posibles nuestros afanes más nobles, estamos capitalizando felicidad, aunque tan poco tengan que ver un término con el otro.
En otro orden de cosas, y sonrojada por tan abrumadoras consideraciones que se me han escapado de los dedos (ouppsss...), he conseguido escribir a M y decirle que me acuerdo de ella, a pesar de "no haber tenido tiempo de llamarla porque tenía mucho lío"... Como ella me enseñara hace 14 años, la vida es tan rica...
Que paseis buen 9 de Octubre. Lo que es yo, me he prometido un paseo con un libro bajo del brazo, haya o no haya sol ;-)
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